Fácilmente es un portal creado con el objetivo de ofrecer a estudiantes, familias, docentes y
profesionales de la educación herramientas psicopedagógicas que puedan serles de utilidad.
Nuestra máxima es hacer fácil lo difícil, por ello ofrecemos recursos educativos, artículos de
divulgación y actividades formativas que sean fácilmente accesibles para cualquier persona de
cualquier edad que esté interesada en el ámbito educativo.
Durante la mayor parte del siglo XX, los psicólogos han estado convencidos de que la
inteligencia alcanza su punto máximo en la adolescencia y que va disminuyendo de forma
gradual durante la edad adulta.
Esta creencia se ha instaurado en nuestra sociedad y por eso hoy en día las personas,
consideran que después de los cuarenta comienza el declive de sus habilidades mentales y
físicas. Sin embargo, algunos investigadores como Bayley y Schaie demuestran lo contrario.
Bayley aplicó la Escala Wechsler de inteligencia para adultos (WAIS), el test de cociente
intelectual que se aplica con mayor frecuencia, a individuos de diferentes edades y descubrió
que las puntuaciones obtenidas por los individuos superdotados aumentaban entre los veinte
Por otro lado, Schai estudió a quinientos individuos adultos de edades comprendidas entre los
veinte y los setenta años y los resultados de las comparaciones que realizó entre unos y otros
demostraron que desde los veinte hasta casi los sesenta años, las capacidades cognitivas
presentan una mayor tendencia a aumentar que a disminuir, con la excepción del
razonamiento aritmético, que parece disminuir después de los cuarenta.
Si esto demuestran las investigaciones, ¿por qué sentimos que no somos tan ágiles
mentalmente a medida que envejecemos?
La respuesta a esta pregunta está en los genes y en las experiencias vividas. Muchas veces,
las variaciones entre las capacidades mentales de las personas guardan relación con cambios
en las responsabilidades familiares y profesionales. El ama de casa de mediana edad que cree
que la marcha de sus hijos al independizarse implica que ya no tiene obligaciones y comienza
a experimentar lagunas en su memoria. Por otro lado, algunas personas que se jubilan con
buena salud mantienen su funcionamiento cognitivo a niveles constantes hasta una avanzada
Sin duda son muchos los factores que determinan el desarrollo o el detrimento que puede
experimentar nuestra mente con la edad, pero si algo comparten los investigadores es la
creencia de que el entrenamiento mental es fundamental para poseer un cerebro de primera
tengas la edad que tengas.
Entrenar tu cerebro unos minutos al día con juegos de inteligencia te ayudará a conseguir una
mente activa y despierta sin importar tu edad.
Jennifer Guerra Hernández, coordinadora del equipo de Fácilmente